Estereotipos de "compromisos" en los miembros de la Familia Empresaria

"Una relación de compromiso “sana y fructífera” entre los miembros de la Familia Empresaria y la Empresa Familiar debe incorporar, una dosis de cálculo racional, afectiva y moral".



La Familia Empresaria tiene la responsabilidad de lograr el compromiso de sus miembros con la Empresa Familiar, de modo tal de identificarse con un proyecto empresarial, en el que cada individuo del grupo familiar pueda ligarse libre y voluntariamente.

Podríamos hablar de diferentes estereotipos de compromiso en relación a los miembros de la Familia Empresaria.


a) Imperativo: es el que deriva de la falta de alternativas. Se da usualmente en aquellos miembros de la familia empresaria que desde muy jóvenes inician y desarrollan su carrera laboral en torno de la Empresa Familiar. Suelen tener la percepción individual de que las competencias desarrolladas son sólo valiosas en el seno de la Empresa Familiar.


b) Calculado: es aquel en el que los miembros de la Familia permanecen en la Empresa en la medida en que ésta les ofrece recompensas económicas y sociales de las que no podrían disfrutar fuera de la Empresa Familiar.


c) Normativo: fruto del imperativo social, del sentimiento de obligación hacia otros miembros de la Familia. En este caso encontramos la “lealtad” como valor central y supremo, que rige la dinámica familiar. Se suele dar en familias fuertemente cohesionadas en las que los roles de sus miembros están claramente marcados.


d) Afectivo: por el cual el individuo se siente emocionalmente ligado a la empresa como consecuencia de sentimientos tales como felicidad, plenitud, y/o autorrealización que siente al trabajar para la Empresa. Suele darse en Empresas que ofrecen oportunidades de carreras o desarrollos muy interesantes para los miembros de la Familia, posibilitando su autorrealización profesional y personal.


e) Moral: aquel por el cual los miembros de la Familia Empresaria se identifican con la misión y visión de la Empresa, fundamentalmente por el impacto que ésta tiene en su entorno.


Desde ya, sería excesivamente “simplista” pretender que alguno de estos estereotipos se presente en estado puro. El compromiso organizativo es un concepto multidimensional que se asienta simultáneamente en diversas bases. Es decir que una relación de compromiso “sana y fructífera” entre los miembros de la Familia Empresaria y la Empresa Familiar debe incorporar, en su justa medida, una dosis de cálculo racional, afectiva y moral.


Por ello, si bien es probable advertir tendencias hacia algunos estereotipos de compromiso más que a otros, no parece razonable pretender encasillar estrictamente en alguno de los señalados, sino tenerlos en cuenta a la hora de comprender hacia dónde se encamina el proyecto de la Familia Empresaria y cómo se vinculan sus miembros con ella.

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